NADA EN COMUN. Un texto de Diego Tatian.
EL TRAZO UNICO DEL TAO. Un camino que abre caminos. En el verano de 1946 -de aguda crisis emocional, que según algunos no estuvo exenta de ideas de suicidio- tuvo lugar el encuentro de Heidegger con Paul Shih-Yi Hsiao, un estudiante chino que algunos años antes había participado de algunos seminarios.